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Ferran Adrià

Por: Redacción Playboy En: Hombre Playboy

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Ferran nos esperaba. El taller estaba vacío. Era un lunes a última hora de la tarde, y los cocineros que allí trabajan durante los meses de invierno se habían trasladado ya a elBulli. El taller se encuentra en el centro de Barcelona, en un antiguo palacio de la calle Portaferrissa, junto a la Rambla. Es un espacio moderno con una cocina preparada para la investigación y una capilla donde Ferran Adrià se encierra con su equipo para pensar. De allí salen las ideas que sirven para ampliar, año tras año, los límites de la gastronomía. “El día que no pueda innovar más lo dejo”, aseguró durante una larga entrevista con Playboy.

elBulli siempre se ha caracterizado por ir mucho más allá del producto.

Efectivamente. Si sólo creas a partir del producto te quedas en lo que te quedas, que no es mucho.

Usted crea a partir de un concepto y, si lo primero es la idea, ¿hablaríamos entonces de una cocina conceptual en elBulli?
Sí. Nuestro trabajo creativo arranca siempre de una idea, de un concepto. Aunque esto no es exclusivo de la cocina de vanguardia. El restaurante Extebarri, en el País Vasco, por ejemplo, cocina todo a la brasa. Esto es un concepto y funciona muy bien. Las brasas son atendidas por Víctor Arguinzóniz con una gran sensualidad. Él siempre está allí y es él quien pone el fuego a punto. Lo que hace es alta cocina de verdad, y no tiene nada que ver con la cocina tradicional vasca. En nuestro caso, en el caso de elBulli, también buscamos conceptos que sean innovadores, y para poder llevarlos a cabo nos esforzamos por elaborar una técnica adecuada. Una vez tenemos la técnica, viene la elaboración. La masa de sifón al microondas, por ejemplo, sería la elaboración final de una técnica que obedece, además, al concepto concreto de hacer más ligeras las masas. El plato siempre es lo último. En este caso, el Bizcocho sifón de 2004.

La innovación es la razón de ser de elBulli.
Está claro que es la línea de trabajo que nos hemos propuesto. No creo que elBulli tuviera sentido sin el afán por servir siempre cosas nuevas. El día que no pueda innovar más lo dejo.

Cada vez debe de ser más difícil encontrar lo nuevo de lo nuevo.
Como decía antes, has de estar muy bien organizado. Nosotros tenemos la suerte de poder dedicar muchas horas a pensar y a crear. En este sentido, somos unos privilegiados. Otros restaurantes lo tienen mucho más complicado. Luego está todo el conocimiento científico que debes dominar, y sobre la ciencia en la cocina se han dicho muchas tonterías. La ciencia es muy seria y hay que estar muy, pero que muy preparado para poder extraer un resultado positivo que revierta en el avance de la gastronomía. Hace años que tenemos la suerte de trabajar con buenos científicos. La fundación Alicia debe contribuir a potenciar la investigación científica a favor de la cocina. En los últimos dos años, por ejemplo, hemos visto muy pocos avances en técnicas y conceptos dentro de la cocina. Los costes de la innovación son muy elevados y casi nadie puede permitírselos. Alicia debe, en este sentido, facilitar las cosas a cualquier cocinero con ganas de probar algo nuevo.

elBulli, de la mano de Albert Adrià, ha desarrollado una línea culinaria que busca un diálogo con la naturaleza.
Es cierto que esta línea, documentada a partir de platos como Deshielo, Mar y Tierra, responde a un estilo propio y también a una nueva línea filosófica dentro de la culinaria de elBulli. En este tipo de trabajo se ve muy claramente la importancia del concepto.

Gracias a esta manera de entender la gastronomía, España se ha convertido en una gran potencia.
Está claro que todo lo que está pasando en la cocina contemporánea sale de España. España es pionera y exporta conocimiento culinario a todo el mundo.

Existe una tendencia a utilizar la cocina de un país para vender ese país. Los franceses lo han hecho, y ahora parece que sean los españoles los que intentan imponer su nacionalismo.
La alta cocina nunca ha sido nacionalista. Siempre ha buscado productos o innovaciones de fuera. Además, yo pienso, por encima de todo, que la cocina es de la persona que cocina. Las personas siempre son mucho más importantes que los países, y en el caso de la cocina también. Además, creo de verdad que la alta cocina contemporánea es tan sofisticada que no puede trasladarse.

En 2007 fue invitado a participar en la Documenta de Kassel, uno de los certámenes que marcan el rumbo del arte contemporáneo. Hay personas que creen que la cocina es un arte.
Y muchos que piensan lo contrario. Éste es un debate en el que elBulli no debe entrar. Para nosotros fue mágico que nos invitaran a la Documenta. Era la primera vez que se abrían las puertas a un cocinero. Nosotros fuimos muy consecuentes al decidir que no cocinaríamos en Kassel. Convertimos elBulli en un pabellón más de la Documenta e invitamos a los artistas a que viajaran hasta el restaurante para poder apreciar, en toda su dimensión, la cocina que hacemos. Hay que tener en cuenta que nosotros nunca cocinamos fuera de elBulli.

Texto: Xavier Mas de Xaxàs
Foto: Takuro Takeuchi
 

668 comentarios   13/03/2009 11:27

Beatriz Rico, una mujer de rompe y rasga

Por: Redacción Playboy En: Mujer Playboy

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La profesora de baile más sensual y atractiva que ha pasado por nuestra televisión estuvo con 'Playboy' y nos habló de su último trabajo en el cine, 'Radio Love', del director Leonardo Armas, de su experiencia en la India y en Cuba durante el rodaje de la película y de qué significó para ella la publicación de sus fotos semidesnuda en una playa asturiana.

Los ojos de BEATRIZ RICO devoran. Son reflejo de una mujer con valores y certidumbres plenos de ambición y, como toda mujer interesante, con pasado. Empezó Beatriz como jugosa carne de azafata de concurso en El precio justo y continuó impulsada como icono sexual para adolescentes en la serie Upa dance. Pero hoy en día pisa con fuerza en el cine con Radio Love, una cinta en la que la protagonista se asoma a la felicidad, como álter ego de una actriz arrebatadoramente sensual y sin complejos.

Dos de los últimos lugares donde has vivido han sido Cuba e India, durante el rodaje de Radio Love. ¿Cómo fue el trato de los hombres siendo tú tan sexy?
En India el respeto es absoluto. Te miran y no se atreven, ni siquiera, a decirte algo. En Cuba, la cosa cambia. No es que yo fuera muy discreta con mis vestidos y mi sombrero de cow-boy…  Aun así, pasear o moverte, yo que soy muy celosa de mi libertad, llega a volverse incómodo y violento. Se dirigen a ti incluso cuando vas acompañada por otro hombre. Se respira sexo y sensualidad en las miradas. Un deseo intenso que casi se puede palpar.

¿Qué sentiste cuando fueron publicadas unas fotos tuyas en topless en la playa? ¿Te perjudicó de algún modo?
No. Estaba en una playa, y al ser un lugar público pudieron disponer de las imágenes. Soy muy pacífica y en ningún momento pensé en la demanda. Quizá lo único que me preocupó fue mi familia, y ahora que mi hijo Marco es más mayor, me preocuparía lo que pudiera pensar o lo que pudieran decirle en la escuela. Por lo demás, te echas unas risas con los amigos… Y no me causa ningún pudor desnudar mi cuerpo, me lo causaría mucho más tener que desnudar mi alma.

Lo más importante en tu vida es...
Mi hijo. Creo que cualquier madre te responderá lo mismo. Desde que soy madre me siento mejor persona y actriz. La maternidad despertó en mí una sensibilidad desconocida hasta ese momento...

¿Se puede ser padre y resultar interesante al mismo tiempo?
Claro. Yo conozco muchos hombres a los que les genera mucho morbo que yo sea madre. Y a la inversa, a mí me sucede lo mismo.

Dices que uno de tus pilares es la fidelidad, ¿por convicción o porque no harías lo que no te gusta que te hagan?
Como convicción y a todos los niveles. Tengo amigos en Gijón de toda la vida, y ése es uno de mis acicates: la fidelidad. En general, es muy difícil que rompa una promesa. Cuando me han traicionado me ha sabido a cuerno quemado, no podría pagar con la misma moneda.


Texto y foto: Emmanuel J. Yela

668 comentarios   09/03/2009 11:11

La Irina más íntima

Por: Redacción Playboy En: Mujer Playboy

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Con tan sólo 23 años, la rusa Irina Sheik es una de las modelos más cotizadas del panorama internacional. Su belleza felina, con una mezcla desconcertante entre pureza y fogosidad, impacta, y mucho. Su excelente cuerpo le ha permitido posar para Sports Illustred, desfilar con Victoria’s Secret y protagonizar distintas campañas publicitarias. Fichada hace seis meses por Elite, sus curvas hechiceras se pasean por medio mundo gracias a primeras marcas como Intimissimi, Lacoste o Guess.

Intimissimi te elegió como su imagen y todo el mundo pudo verte en ropa interior en las paradas de autobús...
A las mujeres, por naturaleza, nos gusta mirarnos y sentirnos sexys. Y yo me siento muy mujer. ¡Así que estoy encantada! Además, me gustó mucho hacer esta campaña.

¿Qué es para ti ser sexy?
Algo tan sencillo como sentirme mujer.

Las modelos se quejan de que los hombres no se les acercan por miedo
Yo no tengo ese problema, me considero una persona bastante accesible.  

Glamour, fiestas fashion, cuerpos perfectos... ¿Hay muchos rolletes entre bambalinas?
Como en todos los campos, los hay. Es simplemente algo lógico entre jóvenes que conviven tanto tiempo trabajando, moviéndose por lugares tan distintos y viviendo lejos de sus hogares.

El mundo de la moda tiene fama de superficial y de generar rivalidad entre las modelos, ¿es cierto?
Mis mejores amigas se dedican a lo mismo, y la verdad es que tengo una relación increíble con ellas. La rivalidad no la he experimentado.

Nuestras modelos siempre destacan lo importante que es el fotógrafo. ¿Qué cualidades debe tener un buen fotógrafo para hacerte sentir bien?
Lo ideal para mí es que sepa comunicarme lo que espera de mí. Eso es muy importante, porque sólo entonces puedo llegar a expresarme a gusto y sentirme segura.

Pensaba que las modelos llevaban eso de posar en la sangre...
Lo cierto es que al  principio me sentía un poco extraña y me resultaba algo complicado, ya que soy bastante introvertida. Pero hoy en día, con todas las experiencias que he ido acumulando estos años, puedo decir que he llegado a desempeñar mi trabajo como cualquier profesional.

Convertirte en una de las modelos internacionales más cotizadas (y deseadas) del mundo ha supuesto un giro de 180 grados en tu vida. ¿Te  ha costado asimilarlo?
La verdad es que en un principio me costó un poco, ya que todo ocurrió muy rápido, y el hecho de tener que dejar a mi familia y mis amigos de un día para otro fue un poco difícil.  

Ahora resides en Nueva York, pero la mayoría del tiempo estás volando, de aeropueto en aeropuerto, ¿crees que este tipo de vida te puede hacer perder el norte?
Tengo los pies en la tierra. Me gusta mucho lo que hago, y simplemente me lo tomo como cualquier otra profesión, con sus pros y sus contras. Hoy ganan las ventajas a los inconvenientes.

Después de las interminables sesiones de fotos, te quedan ganas de...
Hacer deporte, cenar con amigos, ir al cine, un poco lo mismo que la mayoría de la gente. Pero sobre todo disfruto haciendo lo que sea pero sin paredes alrededor, al aire libre.

Comparar tu ciudad natal, Yemanzkelinsk, con Nueva York debe ser como hacerlo con la noche y el día. ¿Te has adaptado a esta ciudad?
En esta ciudad todo tiene una dimensión mucho mayor. Y aunque casi siempre estoy viajando, me siento muy bien aquí cuando puedo quedarme una temporada. Es una ciudad muy interesante, de día y de noche, y no he tardado mucho en hacer muy buenos amigos.

Pero, habrá algo que eches especialmente de menos de Rusia, ¿no?
Claro que sí. Echo de menos muchas cosas, pero viajo tanto que no tengo demasiado tiempo para pensar. Lo que más añoro es la gente, mi familia y los amigos. Aunque de lo que más me acuerdo es de la cocina de mi madre.

Texto: Félix Sentmenat
Foto: Intimissimi

 

668 comentarios   02/03/2009 10:37

Berto: 'Buenafuente es el showman más grande que ha dado este país'

Por: Redacción Playboy En: Hombre Playboy

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Berto hace fácil lo difícil. Su talento natural le permite despertar carcajadas como si la cosa no fuera con él. Admirador y ahora compañero de Buenafuente en la Sexta, ambos comparten virtudes que escasean en televisión: naturalidad, inteligencia y un poso de bondad entrañable. Hablar con Berto es un placer porque es tal cual. No hay artificio. Y es que, como él dice jocoso: “esto es lo que hay”.

Me encanta que me entreviste Playboy. Lo comentaba en la redacción del programa el otro día, para mí esto es tocar techo. Y, además, les dije: “Ya podéis anular todas las entrevistas que tenga a partir de ahora”.

Siento no ser una conejita... En fin. ¿Eres como los ingleses, que dicen que hay que tomarse muy en serio el humor?
Tienen toda la razón. Además, hay que hacerles caso, porque llevan muchos más años que nosotros en casi todo. Creo que es clave, una sociedad cuanto más se ríe más sana es. El humor es una manera muy sana de ver la vida porque te obliga a distanciarte, y eso siempre es bueno.

Parecía que la tele nocturna en España era territorio tipo Crónicas Marcianas, pero Buenafuente ha normalizado el humor limpio, ocurrente y elegante.
Hasta que llegué yo...

¿Qué te parece Andreu?
Andreu para mí es el showman más grande que ha dado este país. Y para mí siempre ha estado ahí, siempre podías recurrir en cualquier momento a ir a verle, estuviera en TV3, Antena 3 o la Sexta. Es como un palo al que atarte. Me produce una cierta sensación de alivio saber que está en activo este señor...

Dice Buenafuente que tiene la sensación de que en general actúas como si la cosa no fuese contigo.
Ah, sí. Esto hace mucha gracia de mí porque yo tengo esa actitud siempre de que parece que estoy allí, pero podría estar en otro lado. Pero es que eso no lo busco. A mí me sale así, siempre estoy así en los sitios. Es la cara, no es otra cosa. Y además pasa algo y yo pregunto “qué ha pasado”, “y esto por qué es”… A veces funciono más cuando me callo que cuando hablo, porque ven a un pavo allí y a la gente le debe sorprender, deben decir: “este tío está allí, pero por qué…”

…pero podría estar allá...
Sí, es el triunfo del descolocado.

Y además tu humor descoloca.
Sí, en eso intento sorprenderme a mí mismo y que cada día me haga gracia. Hago un esfuerzo muy grande en no repetirme.

Te dedicas a hacer reír a la gente, pero imagino que también tienes tu mal humor.
Sí, hombre, claro, pero la verdad es que cada vez tengo menos, porque en este trabajo estás relativizando todo continuamente y al final relativizas lo primero, que eres tú.

Tu signo es Escorpio, y dicen que son coléricos.
Sí, son como unos brotes de mala leche incontrolados. Y es curioso, siempre he tenido la sensación de saber qué decir para hacer daño a alguien de una manera certera y terrible, que es el aguijón de Escorpio del que hablan. Eso para el humor es fantástico porque sabes dónde tienes que dirigir la pulla.

Encarnas el antihéroe, pero seguro que últimamente las chicas se interesan un poco más por ti…
Demasiado se interesan, demasiado... Porque yo estoy fuera del circuito desde hace cinco años. Tampoco me imaginaba que pudiera haber como una cierta corriente de atracción sexual hacia mi persona. Lo llevo como puedo, pero me parece inaudito. Deben decir: “Este tío sale por la tele, debe cobrar bien y no parece tonto”, y ya no ven nada más. No ven el físico ni nada, creo que es un punto de enajenación mental.

Texto: Félix Sentmenat

Fotos: Carles Oliva 

Tags: Berto

668 comentarios   23/02/2009 16:59

Beatriz Montañez: 'El erotismo es algo que todos llevamos dentro'

Por: Redacción Playboy En: Mujer Playboy

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Perdona, pero es imposible apartar la vista de tus labios mientras hablas. ¿De dónde has sacado esa boca?
Es herencia de mi padre. Era francés y murió cuando tenía cuatro años.

Cuesta imaginarte de niña. Eres una mujer sensual y cosmopolita de 30 años que ha vivido en ciudades como Tokio y Los Ángeles... ¿Cómo eras?
Muy introvertida; alta, flaca, tenía un aspecto andrógino, me veía como un chico. Sufría muchos complejos. A las personas les cuesta trabajo aceptarlo diferente, así que me refugié en el estudio, la timidez me ayudó a ser buena estudiante.

¿Cuál fue tu primer contacto con los medios de comunicación?
La Cadena SER en Ciudad Real estaba realizando un casting y mi voz les gustó. Estuve trabajando en un programa nocturno.

¿Tenías clara tu vocación periodística desde el principio?
Qué va, quería ser policía o entrar en el Ejército.

Pues te desviaste bastante, porque antes de los 18 ya te paseabas por las pasarelas de moda de Madrid. Y acabaste en Tokio, Milán y Los Ángeles.

Sí, en L. A. fue donde estudié Periodismo y trabajé en varios medios de comunicación antes de recaer de nuevo en Madrid.

De todas las ciudades en las que has vivido ¿cuál destacarías?
Sin ninguna duda, Tokio. Pero quiero dejar claro que es casualidad mi interés por la cultura asiática y mis rasgados ojos, ¿eh? Que soy de Almadén. Manchega.

Queda constancia de que no has salido de una película manga.
La verdad es que me encanta la cultura asiática por la comprensión y el entendimiento que muestran sus ciudadanos para intentar conocer a los demás, aunque a los asiáticos, de manera paradójica, les cuesta abrirse a los demás. En cambio sabía en cualquier momento que podía contar con ellos.

Ahora parecerá que siempre lo has tenido fácil, modelo y periodista viajada.
Pues no, para poder pagar los estudios he sido camarera, modelo, e incluso en Los Ángeles me gané la vida doblando películas eróticas del Canal Playboy de TV.

¡Qué me dices! Eres una caja de sorpresas. ¿Cómo llegaste a Playboy TV, buena mujer?
Nunca había visto este tipo de películas soft, yo soy muy convencional en las relaciones con los hombres. Fue gracioso verme ahí poniéndole voz a esas mujeres, aunque nunca más he vuelto a ver una película erótica, no me llaman
la atención. Creo que el erotismo lo lleva dentro cada uno. Tú te sientes sexy y eso se transmite.

Además de doblar algún que otro jadeo y diálogos de peliculilla sexy, ¿cómo era tu vida diaria?
Cada día acudía a mis clases de Periodismo en la facultad y a las de inglés para perfeccionarlo. Para mí era un verdadero handicap estudiar en otro idioma. Además, al mismo tiempo debía mantener un empleo para pagarlo todo.

¿Y todo eso sin ayuda?
Mi madre se enfadaba conmigo por el desgaste que me suponía tanto esfuerzo, pero yo soy muy cabezona, me cuesta mucho pedir favores.

Ahora colaboras a diario en el programa del Gran Wyoming El Intermedio y empiezas a saber lo que es la fama y el éxito. ¿Te sientes satisfecha?

Sí, no me quejo, he podido conseguir el 'sueño americano' en mi propio país.

¿Cómo conseguiste el puesto?
Estaba presentando un espacio en el Canal 33 de Madrid, ya desaparecido, un programa que no debían de ver más de 200 personas, cuando el director del Intermedio me vio y me llamó.

Lo veían 201...
Yo alucinaba. Es mi primer gran trabajo en mi país y por eso estoy tan contenta.

¿Qué tal Wyoming?
Es un crack. Le pregunté si podía llamarle Yoda, como el personaje de Star Wars, y no le importó, así que ése es el apelativo con el que me dirijo a él. De Chechu, que es como habitualmente llaman a Wyoming sus compañeros y
compañeras de programa, aprendo muchísimo. Cada día es una prueba, y me encanta porque siempre me han gustado los retos.

Y siendo una mujer bella y joven, aunque sobradamente preparada, ¿no temes ser encasillada como 'la típica presentadora guapa'?
No, he trabajado muy duro y sigo estudiando para mejorar.

Ya hay quien se pregunta si la manchega tendrá en breve programa propio, y al parecer ya se lo han ofrecido. ¿Eso es cierto?

Sí, así es, pero hay que seleccionar, estoy al principio de mi carrera. Quiero dedicarme a la información, ya me gustaría que me ofrecieran un programa informativo. Lo que no aguantaría sería hacer un programa del corazón, lo respeto pero no me va.

¿En qué medio de comunicación te sientes más cómoda?
Mi medio preferido es la radio. La tele te convierte en un objeto, de crítica, de consumo, de deseo.

Ahí me has dado el pistoletazo de salida para que esta conversación adquiera un tono digamos que más cómplice.
Vaya...

¿Cómo te gusta hacerlo, con la luz encendida o apagada?
Pue mira, hago el amor con la luz apagada o con unas velas que ofrezcan un ambiente tenue. Soy muy vergonzosa.

¿Por qué?
Con poca luz es más morboso porque así me ven poco a poco, cada día una nueva parte de mi cuerpo.

Si yo ligara contigo querría verte de un tirón la primera noche.
Hay mucho más erotismo con la luz tenue que con la luz del día o con iluminación artificial.

¿Tienes manías con tu cuerpo? Si estás estupenda...
Me gusta mi cuerpo pero no me gusta exponerlo.

¿No? Eso me impide hacerte la siguiente pregunta...
Cuando trabajaba como modelo nunca hice campañas de sujetadores ni de braguitas.

A una mujer atractiva como tú y con una idea tan clara y pasional de las relaciones amorosas le saldrán muchos novios, ¿no?
Pues no te creas. Soy muy convencional, sinónimo de tradicional.

¿Cómo de convencional?
En mi vida he tenido pocos novios. He sido fiel a lo que me funciona, a lo que me ha ido bien.

¿Por qué? ¿Alguna mala experiencia con los hombres?
Es que así es como me han educado, y lo que me ha convencido no lo he cambiado. Cuando alguien te convence quiere decir que has acertado, así que para que darle más vueltas.

Texto: Miguel Jara

Foto: Óscar Rivilla

7 comentarios   17/02/2009 09:29

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